El diario Financial Times publicó en exclusiva el 5 de junio que Anthropic ha integrado a unos seis empleados dentro de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE. UU. como «ingenieros de despliegue avanzado», encargados de guiar el despliegue operativo del modelo Mythos AI y de personalizar sus capacidades para aplicaciones específicas. Según dos fuentes conocedoras de los arreglos, aún no está claro si estos ingenieros participan directamente en operaciones reales; pero una persona cercana al asunto indicó que Mythos ayudaría a infiltrar redes de países como China o Irán. Anthropic no ha hecho comentarios al respecto hasta el momento.
Esta revelación expone una colaboración más profunda de lo que se sabía anteriormente sobre el acceso de la NSA a Mythos —no se trata de una mera concesión de licencia del modelo, sino de la inserción activa de ingenieros dentro de la agencia de inteligencia. Lanzado en abril de este año, Mythos puede identificar de forma autónoma vulnerabilidades desconocidas y generar código de explotación funcional. Debido a su excesiva capacidad ofensiva, Anthropic ha restringido estrictamente el acceso a unas 40 instituciones, aunque recientemente lo ha ampliado a 150 organizaciones en 15 países. Resulta sumamente delicado que esta revelación se produzca justo un día después de que Anthropic publicara un artículo pidiendo una moratoria global en la investigación de IA de frontera, lo que genera una fuerte tensión con su propia postura de cumplimiento gubernamental. La empresa mantiene actualmente un litigio con el Pentágono, que había clasificado a Anthropic como un «riesgo para la cadena de suministro», centrado en las cláusulas de restricción ética cuando el modelo Claude se utiliza para la toma de decisiones bélicas.