Según informó The Wall Street Journal el 27 de mayo, la Administración Trump está negociando la concesión de financiación gubernamental a un grupo de empresas estadounidenses de drones, entre las que se incluyen el fabricante de componentes Unusual Machines y la startup de drones autónomos Neros —respaldada por Sequoia Capital—, con el objetivo de aumentar la producción nacional de drones y reducir los costes de adquisición. Las negociaciones, que ya llevan varios meses, involucran al Pentágono y a la Oficina de Capital Estratégico (Office of Strategic Capital), una entidad creada por la Administración Biden para conceder préstamos de apoyo a empresas clave para las cadenas de suministro de seguridad nacional. Tras darse a conocer la noticia, las acciones de Unusual Machines llegaron a subir alrededor de un 37 % en las operaciones previas a la apertura del mercado, mientras que las de otros fabricantes nacionales de drones, como Red Cat, Kratos Defense, AeroVironment y Swarmer, también subieron entre un 7 % y un 13 %.
Estas negociaciones se producen en un contexto en el que la Administración Trump ha declarado el «dominio en materia de drones» como una «prioridad de nivel presidencial», y lo ha plasmado en su solicitud de presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027. Cabe destacar que Unusual Machines cuenta con Donald Trump Jr. como asesor, mientras que Eric Trump y su hermano están, al mismo tiempo, haciendo campaña por otra startup de drones, Powerus; por lo que algunos críticos advierten de posibles conflictos de intereses en estas negociaciones de financiación. Además, el Congreso estadounidense aprobó a principios de este año una versión revisada de la «Ley de Prohibición de DJI», que endurece aún más las restricciones a la compra de drones chinos, lo que somete a los proveedores nacionales alternativos a una presión cada vez mayor para aumentar rápidamente su producción.